El Flamengo ha entrado en estado de crisis. El ‘Maracanazo’ del Lanús, que se impuso por 2-3 y se llevó la Recopa Sudamericana, ratificó los peores presagios para un equipo que marcó la pauta en 2025, pero que no acaba de arrancar en un inicio negro de temporada.
[–>[–>[–>Y, ahora, todas las miradas y los dedos acusadores señalan en dirección a su técnico, Filipe Luís, que ha pasado en un tiempo récord de codearse con los mejores entrenadores que nunca tuvo el club más popular de Brasil a estar absolutamente cuestionado por parte de la exigente ‘torcida’, pero también —y aquí es donde está lo más grave— de forma interna.
[–> [–>[–>Algo le pasa al Mengão, que es víctima, en primer lugar, de su propia prepotencia y de los discursos grandilocuentes, secundados por la prensa carioca. La directiva apuntaba, sin reparos ni matices, que el objetivo deportivo para este 2026 era ganarlo absolutamente todo y se creó un ambiente enrarecido.
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Sin embargo, cuando el balón ha vuelto a rodar, el conjunto de Filipe Luís solo acumula derrotas y decepciones. Arrancó febrero siendo superado por un gran Corinthians en la final de la Supercopa do Brasil (0-2), celebrada en Brasilia. Allí, a las primeras de cambio, se esfumó la posibilidad del pleno de títulos.
[–>[–>[–>Flamengo started the month by losing the Brazilian Super Cup / Andre Borges
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El triunfo fue celebrado a lo grande por la Fiel, la fanática ‘torcida’ corinthiana, y su técnico, el exseleccionador Dorival Júnior, a quien echaron del Flamengo de malas maneras tras ganar la Libertadores y la Copa do Brasil en 2022. La decepción fue mayúscula para los rubronegros en lo que fue el debut de Lucas Paquetá, la guinda del pastel, el fichaje más caro que nunca hubo en Sudamérica (su transacción desde el West Ham ha costado la friolera de 42 millones de euros), que tuvo en sus botas el gol que hubiera llevado la final a los penaltis, pero falló de forma increíble.
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El Flamengo, en su versión 2026, es un equipo vulnerable, que perdió en la jornada inaugural del Brasileirão ante el São Paulo (2-1) y pinchó en casa ante el Internacional (1-1). En el Campeonato Carioca, donde tiene pie y medio en la final, ya cayó en el clásico ante el Fluminense (2-1) en pleno Maracaná.
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[–>Descalabro continental
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Lo peor, sin embargo, ha llegado en la Recopa Sudamericana, donde los vigentes campeones de la Libertadores perdieron en los enfrentamientos ante el Lanús, que dirige el que fuera central del Barça Mauricio Pellegrino: 1-0 en Argentina y, la madrugada del jueves al viernes, por un increíble 2-3, con los campeones de la Sudamericana marcando dos tantos en los dos últimos minutos de la prórroga.
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Los fantasmas de 2023 han regresado. Tres años atrás, cuando el Flamengo era vigente campeón continental, perdió los cuatro títulos en juego en el primer trimestre: la Supercopa do Brasil y la Recopa Sudamericana (como ha ocurrido ahora), además del Mundial de Clubes y el Campeonato Carioca. Quien pagó el pato fue su técnico, el portugués Vitor Pereira (actualmente en el Nottingham Forest), que fue despedido en abril.
[–>[–>[–>Filipe Luís empieza a ser muy cuestionado, como le ocurrió aquel año al técnico luso. Ahora han vuelto a aflorar las tensiones que hubo a finales de diciembre con el presidente, Luiz Eduardo Baptista, conocido como Bap, a la hora de renovar su contrato. Quedaron heridas abiertas. Al dirigente no le gustó nada la actitud del entrenador y su representante, Jorge Mendes, y ya presionó al técnico y a la plantilla antes del partido de vuelta ante el Lanús… y de nada sirvió.
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El fútbol no tiene memoria. Al técnico rubronegro lo veían como el ‘Guardiola del Flamengo’. En sus primeros 14 meses como entrenador, ganó cuatro títulos: la Copa do Brasil (2024), la Supercopa do Brasil (2025), el Campeonato Carioca (2025) y el doblete más deseado, con la Copa Libertadores de América (2025) y el Brasileirão (2025).
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Ahora le echan en cara haber perdido tres finales seguidas, un ciclo que arrancó en diciembre, cuando cayó en la tanda de penaltis contra el PSG, de Luis Enrique, en la Copa Intercontinental.
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Le critican sus apuestas; no saber encontrar un lugar para Lucas Paquetá, que solo lleva un gol y ninguna asistencia en sus primeros ocho encuentros, en un aterrizaje decepcionante; la gestión de la mejor plantilla del continente; y la falta de ambición de un equipo acomodado que tiene despistes de calado y juega sin punch.
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No es una exageración decir que el excolchonero se juega el cargo en los próximos partidos, tanto en el Brasileirão como en la recta final del Campeonato Carioca.
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